En su panadería de Camargo, estado de Chihuahua, Don Tomás Arizpe vendía también café molido. Puso un letrero que decía:“Éste es el mejor café de la ciudad, según creo, pero si me equivoco favor de dispensarme”.
¡Que encantadora humildad, qué señorial comedimiento! Don Tomás mostraba confianza en su producto, que creía el mejor, pero no descartaba la posibilidad de que alguien ofreciera otro más bueno, y pedía disculpas si había causado perjuicio a los vecinos con su error.
Muchas virtudes están presentes en ese delicioso anuncio de don Tomás Arizpe. Hay modestia; respeto a los demás; conocimiento de las propias limitaciones y buena opinión del mérito que puede haber en otros; capacidad para pedir perdón... Si todos practicáramos esas virtudes nuestro mundo sería un mejor mundo.
Quien esto escribe, aprendiz de escribidor, quisiera llevar también un similar letrero a modo de estandarte: “Esto que he escrito pienso que no está tan mal, pero si me equivoco favor de dispensarme”.
jueves, 5 de julio de 2007
Mirador..
viernes, 13 de abril de 2007
Mirador..
En vano San Virila trató de convencer a los incrédulos. Ellos no le creyeron. Bien lo dice el proverbio: “San Agustín predicando pierde ante un burro negando”.Entonces Virila anunció que les mostraría un gran milagro. Todos se sentaron alrededor. El santo alzó su mano lentamente. Los incrédulos volvieron la vista a todas partes y no miraron nada.-¿En dónde está el milagro? -preguntaron burlones-.-¿No lo ven? -se asombró San Virila-. El milagro es mi mano. Vean de qué maravilloso instrumento nos dotó el Señor. Con nuestras manos podemos trabajar, expresar el amor en la caricia, escribir nuestros pensamientos, tocar música, hacer hermosas obras de arte. ¡Dos milagros llevamos en nuestras manos, aunque estén vacías!Los hombres aplaudieron entusiasmados. San Virila, que era un santo y por lo tanto un artista, les dijo sonriendo:-También para eso sirven nuestras manos, para aplaudir. Y ése es uno de los mejores usos que les podemos dar!!..
Gracias a los que visitan mi blog y si es que hay alguien que se molesta en leer lo que escribo y lo que copio.. gracias también. Saludos.
Mirador..
"Yo fui un hombre sin nombre. Viví la perfecta felicidad que, dicen, goza el que no es ni envidioso ni envidiado.
"No supe nunca de prédicas o teologías, pero fui pastor de ovejas, y mi vida fue libro que me mostró que el mundo es obra de alguien que está fuera del mundo. Lo aprendí en la regularidad perfecta de las estaciones; en el exacto camino de los astros; en la visión de la vida que se renueva tras la muerte. Vi nacer los corderillos, y vi surgir el brote de las plantas y de los árboles en la primavera. Ciego, loco o necio tendría que haber sido para no advertir esa fuerza ordenadora.
"Fui parte de la vida. Cuando llegó mi muerte la recibí con voluntad conforme, como parte de la vida. Y ahora vivo vida nueva. También yo soy parte de ese eterno orden".
Se interrumpen aquí las voces de la tumba. La muerte, igual que el vientre de la madre, no habla de la vida que lleva en su interior...
Nota: Todos los "Mirador", son propiedad del brillante Sr. Armando Camorra, quien día con día dedica parte de su tiempo a escribir tan bellas líneas.
Los diamantes no son para siempre..
Entre el olvido y la memoria. Así pasó Syd Barrett los últimos 20 años de su vida, recluido en la casa de su madre en Cambridge, Inglaterra, totalmente alejado de los reflectores. Sin embargo, me gusta imaginar al legendario fundador del grupo Pink Floyd vagando por un enorme jardín –lleno de hongos alucinógenos–, llorándole a la luna, abriendo y cerrando puertas mentales que lo llevaban, de pronto, a recordar tan sólo por breves instantes esos días en que su música, sus ideas, su figura, ayudaban a conformar lo que hoy en día es una de las bandas más significativas y de mayor influencia en el mundo.
Dice una leyenda urbana que hace poco tiempo una publicación musical inglesa lo entrevistó en su hogar (pese a la oposición de su madre) y resultó que Syd decía no recordar al grupo Pink Floyd ni a sus antiguos amigos. Cambió, literalmente, a sus héroes por fantasmas. Aunque quién sabe. Tal vez en la mente de este personaje brillante de 60 años, que murió el 7 de Julio del año pasado por complicaciones con su diabetes, en realidad los espectros eran Roger Waters, Richard Wright y Nick Mason, con quienes en 1965 integró la banda cuyo nombre se le ocurrió a él y derivaba del apelativo de dos músicos de blues: Pink Anderson y Floyd Council, que admiraba. Incluso es muy probable que hasta su amigo David Gilmour, quien lo sustituyó en la guitarra cuando Barrett ya estaba más pa’ allá que pa’ acá, se haya convertido, en su cabecita loca, en una sombra difusa que con el paso del tiempo se integró a su repertorio cerebral de visiones psicodélicas.
Pero para los demás, quienes aún podemos gozar medianamente de las virtudes de la memoria, Roger Keith Barrett representaba el inicio y el concepto del inigualable Pink Floyd, el rey de la escena underground del Londres de los ‘60s, tan lleno de ácidos, mariguana y demás “drogas recreativas”; el extravagante músico que, perdido entre la esquizofrenia y el autismo, protagonizó delirantes escenas en concierto, en programas de televisión.
Syd también es el músico poco fecundo pero sumamente intenso y dado a la experimentación que creó junto con Waters, The piper at the gates of dawn (1967), el primer álbum del grupo, en donde Barrett asombró al componer temas como Astronomy Domine, Interstellar Overdrive, The Gnome, Flaming, con los que creó historia. Su inestabilidad hizo que tan solo estuviera en la agrupación durante dos años. Después, paulatinamente dejó de asistir a los conciertos hasta que David lo sustituyó por completo. De 1968 a 1972, lejos de la esfera pública, Syd inició un desigual trabajo en solitario, grabando cuando el optimismo y la lucidez llegaban a él. De estas rachas surgieron tres álbumes: The Madcap Laughs, Opel y Barrett, David Gilmour y Waters colaboraron en él.
Después de eso, Houston, lo perdimos. Pero siguió viviendo a través de los discos de Pink Floyd: en 1975 grabaron el álbum Wish You Were Here, todo un homenaje del grupo a su fundador, alejado por completo de la prensa y la escena del rock, asumiendo sin querer su decisión de cambiar “el paraíso por el infierno, el cielo azul por el dolor”, como le susurraría la voz de Waters y le lloraría la guitarra de Gilmour en la canción homónima; encerrado en su propia realidad, la del Diamante Loco de Shine on, You crazy diamond. También en el famosísimo Dark Side Of The Moon (1973) podemos encontrarnos con la persona del chiflado den temas como Brain Damage.
Ahora, mientras escucho Us And Them, me imagino a Syd Barrett abandonando la jaula en donde sobrevivió por años, abordando un tren con destino indefinido, con un cigarro en la boca y con sus cejas repentinamente repobladas, sabiendo que he’s never gonna die.
Ya te veremos en el lado oscuro de la luna, entrañable lunático.
Este artículo lo extraje del periódico La Opinión (segmento El ángel exterminador) y fue escrito por Verónica Maza Bustamante.
martes, 10 de abril de 2007
La Montaña...
Voy a oir, una voz que me llama voy a subir
la montaña y estar aún mas cerca de Dios y rezar
Voy a gritar, y este mundo me oirá y me seguirá
Todo este camino me ayudará,
A mostrar como es este grito de amor y de fé
Voy a pedir, que las estrellas no paren de brillar
que los niños no dejen de sonreir
que los hombres jamás se olviden de agradecer
Por eso digo: Te agradezco Señor, un dia mas
Te agradezco Señor, que puedo ver
Que seria de mi sin la fé que yo tengo en tí
Por mas que sufra, Te agradezco Señor, también te lloro
Te agradezco Señor, por entender
que todo eso me enseñe el camino que lleva a tí
Una vez mas: Te agradezco Señor por otro día
Te agradezco Señor que el sol nació
Te agradezco Señor, nuevamente agradezco Señor
Por eso digo, Te agradezco Señor por las estrellas
Te agradezco Señor, por la sonrisa
Te agradezco Señor, nuevamente agradezco Señor
Una vez mas, Te agradezco Señor, por un nuevo día
Te agradezco Señor, por la esperanza
Te agradezco Señor, nuevamente agradezco Señor
Por eso digo, Te agradezco Señor, por la sonrisa
Te agradezco Señor, por el perdón
Te agradezco Señor, nuevamente agradezco
SeñorUna vez mas, Te agradezco Señor, por la esperanza
Te agradezco Señor, por todo esto
Te agradezco Señor... Nuevamente agradezco Señor.
